Mientras viva yo, las piedras no gritarán

En cierta ocasión, Jesús bajaba del Monte de los Olivos,
la multitud de los discípulos comenzó a alabar a Dios a gritos,
con gran alegría, por todos los milagros que habían visto.

Decían: «¡Bendito el que viene como Rey en nombre del Señor!
¡Paz en el cielo y gloria en lo más alto de los cielos!»

Algunos fariseos que se encontraban entre la gente dijeron a Jesús:
«Maestro, reprende a tus discípulos».

Pero él contestó:
«Yo les aseguro que si ellos se callan, gritarán las piedras».

cfr. Lc 19, 37-40.

La música...

como una de las bellas artes, expresa en sí misma los sentimientos más sublimes del ser humano, y el mayor de todos, desde mi punto de vista, es el amor. Este amor es el que me ha hecho querer gritar a los cuatro vientos la bendición tan grande que es en mi vida el saberme parte del plan maravilloso de Dios, es por esto que con convicción digo:

 

«Mientras viva yo, las piedras no gritarán».

Ahora puedo compartir contigo este espacio, en el cual espero servir a mi Señor Jesús a través de su Iglesia, con los dones que Él me ha otorgado. Así que, si en algo puedo ayudarte, no dudes en ponerte en contacto conmigo.

¡Dios te bendiga!